martes, 24 de junio de 2008

FUEGO!! TODO LO MKE UN HARCERZ DEBE SABER








H-RZE Y H-KI...CON UDS...LOS TIPOS DE FUEGO



1.Se construye en un lugar seguro que ayude a controlarlo


2. Se hace del tamaño necesario y no más grande, ya que esto sirve también para ahorrar madera


3. Se mantiene bajo control y se ejerce vigilancia siempre



4. Se apaga cuando ya no se necesita.La mayor parte de las fogatas se hacen con la madera que se encuentre en los alrededores. En los lugares dónde no hay madera se usa carbón o se lleva madera suficiente.La madera es el combustible más común; a continuación se describe la manera de hacer fuego con ésta.



Diferentes pasos para aprender a iniciar un fuego:
1. Acondicionar el lugar para la fogata.







2. Aprender cuáles son los tres materiales que se usan y recoger bastante de cada uno (lo suficiente de cada uno para mantener el fuego durante tres minutos, de manera que no necesites alejarte de éste una vez que está encendido).







3. Comienza con el fuego básico







4. Mantenlo encendido; enseguida construye un tepee o una fogata de consejo y úsalo para tostar algún alimento.







5. Tan pronto cómo termines de usarlo, apágalo.







6. A menos que hagas el fuego en un lugar especial, no dejes huella de haberlo hecho.







7. Práctica muchas veces; con viento, con lluvia, etc. hasta que estés seguro de que puedes hacerlo. (Puede ser que necesites aprender a encender un fósforo y mantenerlo encendido hasta ponerlo bajo la yesca. Práctica esto también.)







8. Trata de que alguien te acompañe cuando prendas fuego.








Primer paso: Acondicionando un lugar Dónde Encenderlo
Sobre la arena, rocas o tierra. (Nunca al pie de un árbol o tan cerca de las raíces que permitan que el calor las mate): Si no vas a encender la fogata sobre la roca, quita todas las hojas, pasto, ramas, etcétera, hasta encontrar tierra firme, sobre un espacio bastante grande. Esto es especialmente importante en los bosques. Quita la tierra vegetal, etcétera, para prevenir que el fuego se esparza por debajo de ésta.
En un hogar o chimenea, temporal o permanente. Los hogares temporales se hacen en zanjas o agujeros, rocas, ladrillos, barro o latas vacías.Con el viento soplando a tu espalda, al pararte frente al fuego. Esto hará que una corriente de aire pase a través del fuego.







Segundo paso: Materiales apropiados
Para encender un fuego se usan tres clases de materiales: yesca, varas y combustible.
Yesca: Todo material que se enciende al acercarle un fósforo. Debe ser en pedazos no más grueso que un fósforo, pero más largos. Virutas, ramitas delgadas (especialmente de coníferas), mazos de arbustos o maleza secos, pedazos de corteza delgada, etcétera. (Desde luego el papel, pero desdéñalo a menos que se trate de una emergencia.) No confíes en las hojas o el pasto seco, encienden rápidamente pero se acaban demasiado pronto, antes de que puedan hacer que otros materiales más durables enciendan.
Varas: Varas y ramas secas de tamaños que van desde la que es un poco más grande que la que se usa cómo yesca, hasta pedazos tan gruesos cómo un pulgar y desde quince hasta treinta centímetros de largo. Los pedazos más gruesos se pueden rajar para ser usados en vez de varas.
Combustible: El material que mantiene el fuego. Se trata de piezas de madera firme que van desde las que son un poco más grandes que las varas hasta troncos de buen tamaño, dependiendo del uso que se les vaya a dar. El carbón es usado a menudo cómo combustible.
¿Que madera usar? Probablemente comenzarás usando cualquier cosa que encuentres. A medida que vayas progresando, aprenderás acerca de ciertos tipos de madera y cuáles son los mejores para ciertos propósitos. Enseguida encontrarás algunos consejos para ayudarte a hacer una leñera que te sea muy útil.Las varas deben romperse con un chasquido. En general, las ramas que están en la parte baja de los árboles son las mejores. Las ramas que están en el suelo pueden estar húmedas, y por lo tal, no son muy útiles.
La yesca puede ser cualquier material muy ligero y seco - no más grueso que un fósforo -. Haz pequeños manojos de ramitas.
Las varas que se doblan y no se parten están verdes; puedes usarlas hasta que el fuego haya prendido bien.
La madera que se desmorona está podrida (vas a encontrar mucha, pero no la uses.), ha perdido toda su vida y sólo humeará sin dar calor.
La madera rajada arde muy bien; la parte interna de un tronco siempre la encontrarás más seca que la externa.
En tiempo de lluvias, cuenta solo con la madera seca que aún está en los árboles; se secará más rápido que la que está en el suelo, pues el aire circula a su alrededor.
La Madera Suave es producida por árboles de crecimiento rápido: pinos, abetos, cedro, abedules, álamo, entre otros más. Esta madera es conveniente para iniciar un fuego, o para fuegos intensos. Se quema rápidamente y necesita reponerse constantemente, no deja buenas brasas.
La Madera Dura es producida por árboles de crecimiento lento: roble, nogal, abedul amarillo, alerce, fresno, algarrobo americano, eucalipto, entre otros. La madera dura es compacta, firme y pesada, cuando se compara con una madera suave del mismo tamaño. Esta madera arde lentamente y deja brasas duraderos.
Necesita un buen fuego vivo para encender y después arde muy bien durante largo tiempo.
Tercer paso: Manera de iniciar el fuego básico
1.- Antes de empezar, acondiciona el lugar para la fogata.2.- Ten listos, a la mano: una buena cantidad de yesca, una doble cantidad de varas todo el combustible que necesites, a menos que haya recolectores de leña trabajando al mismo tiempo que tú, y por lo tanto no tengas que dejar el fuego ya encendido.3.- Con el viento soplando a tu espalda, arrodíllate; toma pequeñas varas y colócalas formando un ángulo; atraviesa una rama sobre las otras dos a para formar cómo una A. Coloca una buena cantidad de yesca compacta en el ángulo de las varas o sobre la vara atravesada, de manera que no toquen el piso, para que el aire circule. Deja un hueco en el centro y abajo, para meter el fósforo.Recuerda: El fuego necesita aire. La flama arde hacia arriba. Sólo el material que se encuentre sobre la llama arderá. Prende el fósforo, volteándolo hacia abajo para que la madera encienda (si es necesario con las manos). Una vez que haya prendido bien, mételo en el hueco, bajo el centro de la yesca. Si el fósforo se apaga, úsalo cómo yesca. Si es necesario, sopla suavemente sobre la base del fuego.6.- Una vez que la yesca empiece a prender, comienza a añadir varitas, poniéndolas suavemente sobre la flama, a formar una pequeña pirámide, hasta que tengas un fuego vivo.7.- Empieza a añadir varas una por una, colocándolas suavemente en dónde la flama está mejor; comienza con varas delgadas y gradualmente agrega piezas más el frente; si es necesario, levanta los troncos un poco más en el frente.














REFLECTOR.







Esta fogata es útil sobre todo para calentar la carpa
Debes usar troncos de buen grosor, de unos 20cm aproximadamente. Clava dos de ellos un poco inclinados hacia atrás y sobre ellos, uno sobre otro pon los restantes formando la espalda del "reflector" el cual apuntará hacia la carpa o lo que desees calentar. A cada lado coloca dos de los troncas más gruesos y en medio de esta pequeña estructura enciende una fogata en pirámide. Esta fogata funciona mejor contra el viento.














CORREDOR.







Formaremos un corredor de piedras o troncos, en medio de los cuales encenderemos la fogata. La distancia entre las trancos o piedras será. del ancho de nuestras ollas. Al momento de hacerla con piedras no uses piedras "redondas" y prefiere las más grandes, pues le daran mayor estabilidad a tu fogón.






ZANJA.







Se hace en lugares de mucho viento y cuando no hay piedras a troncos. Se hace una zanja de unos 20 cm de ancho y unos 40 cm de largo, con declive y con la parte menos profunda hacia el viento. Se alimenta por el lado menos profundo con varas de preferencia largas. Se usa para cocinar para lo cual se pueden colocar ramas verdes atravesadas sobre la zanja de modo que puedan apoyarse las ollas sobre ellas.














CRUZ.







Se trata de dos fogatas de zanja cruzadas y se usa en lugares con viento cambiante, en este caso las olas se cambian de posición según el cambio de viento y en lo demás se siguen las indicaciones para la fogata en zanja.








POLINESIO.







Es trata de una fogata para cocinar mucho por un largo rato. Se hace un agujero con forma de cono tronco invertido con la boca más grande que la base. La boca debe tener aproximadamente 1/2 metro y la profundidad algo parecido. En el fondo arma una fogata y a los lados coloca los troncos que la van a alimentar. Produce gran calor y los troncos conforme se consumen van descendiendo poco a poco, no necesitando alimentar la fogata durante mucho tiempo.








ESTRELLA.







Es una fogata que no produce mucho humo. Se hace colocando tres leños gruesos en forma de una estrella y encendiendo en medio de ellos una fogata en pirámide. Conforme se acabe la leña se empujan los leños gradualmente, controlando así el humo y el calor. Si dormimos junto a una fogata de estas dejaremos un leño al alcance de nuestra mano así si queremos alimentar la fogata nos bastará con empujar el leño sin que sea necesario que nos levantemos.














Es una fogata que da gran calor y se usa para calentar o para hacer una cama de brasas para cocinar. Coloca dos troncos paralelos y en medio de ellos amontona abundante yesca. Cruzados sobre estos troncos pon una capa de ramas delgadas. Sobre estas vuelve a poner otra capa de ramas un poco más gruesas, también en dirección perpendicular y así sucesivamente, aumentando cada vez el grosor de los leños. Esta fogata en grandes proporciones puede usarse también como "Gran Fogata" para ceremonias, pero ojo, al irse quemando los "pisos" de ramas inferiores pueden derrumbarse aparatosamente los leños superiores, tanto más aparatosamente cuanto más grande la fogata.







viernes, 13 de junio de 2008

COMER LO KE NOS DA LA NATURALEZA!

Alimentación con plantas silvestres

La lista de plantas silvestres comestibles es enorme, muchas de ellas, ahora consideradas silvestres y malas hierbas, fueron cultivadas durante siglos para la alimentación humana. No obstante, la naturaleza también posee poderosos venenos, y ante la duda es mejor abstenerse. En este punto conviene aclarar que en ocasiones el veneno de una planta se concentra sólo en una parte de ésta. Los tubérculos de las patatas son comestibles, mientras que sus frutos son venenosos.
Por otra parte, la identificación de las plantas silvestres es una habilidad que necesita ser practicada. Muchas plantas se consumen cuando son jóvenes, y su aspecto puede diferir bastante del que muestran cuando son adultas. Para reconocerlas con seguridad es necesaria una observación y un estudio a lo largo de su ciclo vital.
Se calcula que en Europa hay unas 10.000 especies aptas para consumo humano. Muchas de ellas tienen poco valor nutritivo, por lo que debemos concentrarnos en reconocer las de mayor valor nutritivo, mayor distribución y abundancia.

Partes comestibles de las plantas
Raíces y tubérculos: son las partes subterráneas de las plantas, por lo que deberemos escarbar para recolectarlas. Si no son fáciles de arrancar escarba alrededor y haz palanca con un palo.
Hojas y tallos: Se recogen cuando son jóvenes, de color más pálido que el resto de la planta, ya que suelen ser más tiernos. No las desgarres ni las marchites en los desplazamientos. En ocasiones pueden ser algo amargos, en ese caso cambiaremos el agua (teñida de verde) y las coceremos de nuevo.
Frutos: Los frutos secos son los más nutritivos y ricos en proteínas. También los frutos carnosos, como las moras o los arándanos son una importante fuente de alimento en la naturaleza. Las semillas y granos pueden molerse y mezclarse con agua como las gachas o tostarse. Debemos f¡jarnos en que las espigas de cereales no lleven cornezuelos (unas protuberancias negras en forma de judía) ya que son alucinógenos y extremadamente venenosos.
Las cortezas: las cortezas interiores de algunos árboles, como determinadas especies de pinos, han sido empleadas en épocas de hambruna para hacer una especie de pan.

Precauciones a la hora de la recolección
Si no se conocen las plantas con seguridad hay que evitar:
- Las que tiene ácido cianhídrico, delatado por un olor como a almendras o melocotones amargos. El laurel cerezo (Prunas laurocerasus), originario de Asia Menor, pero ampliamente cultivado como ornamental en parques y jardines contiene este ácido. Podemos olerlo aplastando una de sus hojas.
- Las que al probarlas resulten muy ácidas, ya que pueden contener ácido oxálico. Algunas plantas consideradas comestibles o utilizadas como condimento contienen ácido óxalico en pequeñas cantidades, pero en caso de desconocimiento hay que desechar las plantas.
- Algunas savias lechosas son muy venenosas, conviene desecharlas.
- Aunque las planta sea comestible, las hojas marchitas, secas o estropeadas se evitaran siempre, ya que pueden producir ácido cianhídrico.
- Desecharemos también todos los frutos divididos en cinco segmentos que no conozcamos.
- Las plantas que tienen pelillos en el tallo y las hojas a veces son irritantes para las mucosas y el tracto digestivo por lo cual prescindiremos también de ellas.

Prueba de comestibilidad
Si nos encontramos perdidos en una zona de la cual no conocemos la vegetación, numerosos autores recomiendan una prueba de comestibilidad para asegurarse de que una planta es comestible.
Antes de realizarla debemos asegurarnos de que la abundancia de esa especie justifica el riesgo. Nunca debemos saltarnos ninguna parte del proceso ni tampoco acelerarlo. Obviamente, sólo un miembro del grupo realizará la prueba:
- Antes de nada comprobaremos que no se ajusta a las características anteriores y que no está parasitado.
- Acto seguido frotaremos con la planta machacada o con su jugo en la cara interna del brazo. En caso de que resulte irritante o produzca cualquier tipo de molestia la desecharemos enseguida.
- Después probaremos la planta, pero cuidadosa y lentamente, esperando un intervalo de tiempo entre cada parte de este proceso. Primero pondremos un trocito sobre los labios y esperaremos un rato. Si no hay ningún tipo de reacción lo colocaremos en un ángulo de la boca, luego en la punta de la lengua y después debajo, siempre después de esperar unos segundos. Si se produce algun tipo de molestia descartaremos la planta enseguida. El paso siguiente es masticar un trocito.
- Si no se ha producido ninguna reacción tragaremos una pequeña cantidad y esperaremos 5 horas sin comer ni beber nada.
Si no se han producido dolores de estómago o de abdomen, nauseas, etc. la planta se puede comer. No obstante es mejor demasiada cantidad junta, sino dar tiempo a nuestro estómago a que se acostumbre a ella comiendo pequeñas cantidades al principio e ir aumentando poco a poco su ingesta.
Este sistema NO FUNCIONA CON LAS SETAS.

Intoxicación por plantas
La mayor parte de las plantas venenosas de Europa pertenecen a familias como las ranunculáceas, la euforbiáceas y las papaveráceas. Las especies responsables de mayor número de intoxicaciones en Europa son la cicuta mayor, que se puede confundir con el perejil o el perifollo; el acónito, que se confunde fácilmente con la angélica, muy apreciada para ensaladas; el eleoboro blanco, parecido a la gran Genciana (Genciana lutea).
Si se presenta dolor de estómago podemos ingerir gran cantidad de agua tibia o caliente. En caso de intoxicación hay que provocar el vómito introduciendo los dedos en la garganta o bien ingiriendo carbón vegetal.
Debemos tratar de evacuar al enfermo al hospital y avisar a un médico. Buscaremos y guardaremos restos de las plantas para poder identificarlas y facilitar el trabajo de los equipos sanitarios.
Debemos tener en cuenta que la comestibilidad de una planta es a veces algo relativo Estupendos condimentos aromáticos pueden matar en dosis altas, como el romero o la nuez moscada. Otras plantas comestibles sólo lo son en pequeñas cantidades, como la acedera o la aleluya (contienen ácido oxálico); y como ya sabemos una parte de la planta puede ser exquisita y otra mortal.
Hay que tener cuidado con las plantas que crecen en prados húmedos si hay rebaños cerca, ya que podrían transmitirnos parásitos. No se emplearán nunca en ensalada, sino cocinadas, así evitaremos riesgos.
También existe cierto riesgo de contraer parásitos al comer bayas que crezcan a ras del suelo, como fresas silvestres o arándanos, si han sido contaminadas con las heces de los animales que los transmiten.

VOLVIMOS!! LA DIFICIL TAREA DE ENCONTRAR AGUA


El agua
En una situación de supervivencia, después de tratar a los heridos, la búsqueda de agua suele ser la necesidad más apremiante.
Si carecemos de agua nuestras esperanzas de vida se cifran en torno a los dos días en el desierto y a algo más de una semana en climas frescos.
La cantidad de agua que necesitamos depende de la temperatura y humedad ambiental y de la actividad física que desempeñemos, pero nunca será menos de 2 litros diarios. En un desierto necesitaremos 10 ó 12 litros para llevar una actividad normal.


Encontrar agua
En las zonas templadas no suele ser difícil encontrar cursos de agua. En las zonas secas y desérticas la cosa puede complicarse más. Escarbar en los lechos secos de ríos o arroyos da a veces buenos resultados. Los cúmulos de vegetación en un determinado lugar son indicativos de existencia de agua. En los terrenos calcáreos podemos buscar en el interior de las grutas. Los animales también necesitan beber; observar sus desplazamientos a primera hora de la mañana o última de la tarde puede darnos pistas de dónde se encuentra el agua. Determinadas plantas, que varían según la zona geográfica, sólo crecen donde hay agua.
En caso de que no encontremos ninguna fuente de agua aún podemos aprovechar la de la condensación que se produce incluso en los desiertos improvisando un destilador.
Necesitaremos un plástico de 2 x 2 m. y un cubo u otro recipiente para recoger el agua. Un tubo de plástico para beber sin desmontar el destilador es también muy útil. Con este sistema podemos obtener entre 0,5 y 1 litro de agua al día.
Hay que cavar un hoyo en cuyo fondo colocaremos un recipiente que recibirá el agua de la condensación que se produce en las paredes del plástico con que cubrimos este hoyo. Una piedra en el centro del plástico conducirá las gotas hasta el cubo. El destilador será más efectivo si introducimos plantas en el agujero para aprovechar su humedad.


Peligros
En muchas zonas del globo, especialmente en el tercer mundo existe un riesgo alto de intoxicación al consumir agua, bien sea por contaminación bacteriana, bien por ingerir parásitos con ella. También en el primer mundo existe cierto riesgo al consumir agua de arroyos que discurren entre prados sometidos a abonos con purines, altamente contaminantes.
El consumo de aguas contaminadas puede producir enfermedades como fiebre tifoidea, cólera o disentería, además de otros trastornos provocados por parásitos que podemos pillar no sólo al beber, también al bañarnos en aguas estancadas y contaminadas.
No se debe beber agua salada, su concentración en sal es tan alta que colapsa los riñones y provoca la muerte entre fuertes dolores. Tampoco se debe beber orina y no debemos olvidar que las sabias de aspecto lechoso de muchas plantas son, con frecuencia, venenosas.


Purificar el agua
Si existe riesgo de contaminación hay que purificar el agua con alguno de estos métodos y esperar al menos una hora antes de consumirla.
Pastillas potabilizadoras: Es el método más práctico y efectivo 100%. Consiste en añadir al agua pastillas purificadoras. Estas liberan iones de plata que acaban con los gérmenes, previenen de nuevas infecciones y no producen daño alguno aunque se rebase la dosis. Se venden en cajas con un número variable de pastillas según sea cada pastilla para purificar 1, 5 ó 20 litros de agua. Podéis encontrarlas con facilidad en tiendas de montaña, también en Internet.
Yodo: Para desinfectar el agua con tintura de yodo usaremos unas 10 gotas por litro. La coloración tarda un rato en desaparecer.
Lejía: La lejía deja un sabor poco agradable en el agua. Usaremos de 4 a 6 gotas por litro.
Ebullición: Hervir el agua no termina con todos los gérmenes (el de la hepatitis, por ejemplo, resiste la ebullición), pero acaba con la mayor parte de ellos y con todos los parásitos. Hay que hervirla durante unos 10 minutos. En este caso se puede beber en cuanto enfría.


Filtrando el agua
En ocasiones, el único agua que podremos conseguir será la que se encuentre estancada en charcos, sucia por el barro. Antes de beberla, y sin olvidarse del aspecto de la purificación, debemos clarificarla para eliminar las partículas en suspensión.
La manera más sencilla es dejarla reposar varias horas en un recipiente, y después, con un tubo de plástico o el tallo hueco y flexible de una planta (por ejemplo un nenúfar) traspasarla a otro recipiente situado en una posición más baja.
También se puede filtrar usando varias capas de tejidos o con arena limpia, ayudándonos de un filtro improvisado con un pedazo de caña de bambú, cuyo extremo, agujereado, taponaremos con unas briznas de hierba.